Estamos hablamos de un equipo que se ha hecho durante años y años adaptado a este tipo de carreras.

Ganar en Flandes no es cualquier cosa para un equipo belga.

Lo que sí está claro es que una victoria de este calibre, para un equipo que al cabo de un año termina con tantísimas victorias, supone una forma de rentabilizar el proyecto 2017.

Ganar en Flandes no es cualquier cosa para un equipo belga. Si Quick Step Floors, en prácticamente tres meses de temporada, está también como el equipo más laureado en este 2017 como ya lo fuera el año pasado; si el propio Gilbert consiguió la vigésima victoria de la temporada en los Tres Días de La Panne, este triunfo fue el culmen. La carrera no pudo salir mejor, fue una jornada redonda. Sólo le faltó un pequeño detalle para ser perfecta: que Boonen no hubiera tenido ese fallo mecánico, y en ese caso habría estado peleando por el podio como luego lo hizo –y consiguió- Niki Terpstra.

Lo que sí está claro es que una victoria de este calibre, para un equipo que al cabo de un año termina con tantísimas victorias, supone una forma de rentabilizar el proyecto 2017. Especialmente si analizamos la expresión publicitaria que esto conlleva para una marca que no sólo tiene arraigo en Bélgica, sino en toda la cultura del pavés. Estamos hablamos de un equipo que se ha hecho durante años y años adaptado a este tipo de carreras. Y, especialmente, para esta semana con Flandes y Roubaix, que son el máximo exponente de la cultura del adoquín y de lo que se conoce como las Clásicas del Norte.

Aunque es difícil de extrapolar aquí a España, porque nuestro país tiene más tradición de grandes vueltas que de clásicas, piensen en la siguiente suma de acontecimientos: el día grande de tu país –junto con Lieja, que será dentro de unas semanas-, el Campeón Nacional vestido con los colores de la bandera da una exhibición de más de 50 kilómetros hasta llegar solo a meta, con cientos de miles de personas viéndolo en las calles y en uno de los eventos más vistos por televisión de cada año. Audiencias millonarias y un día deportivamente redondo. La mejor combinación posible.

Hay que pensar que Gilbert monopolizó prácticamente dos horas de televisión, con todos estos datos que hemos dado antes y mostrando el nombre de Quick Step Floors para delirio de la afición belga. Más luego el podio, donde estuvieron Gilbert y Terpstra. Una buena forma de mostrar de manera tangible lo rentable que puede ser el apoyo como patrocinador en el ciclismo. Y una victoria perfecta que además del prestigio deportivo, puede atraer nuevas marcas a un deporte necesitado de ellas.

Fotografía: www.bettiniphoto.net

Joxean Fernández Matxin