Tom Boonen es ese ciclista que les cae bien a todos, al que todos admiran y que con todos se comporta bien.

Las generaciones que comparten pelotón con él lo respetan, y los más jóvenes lo admiran.

Con el palmarés que tiene, su comportamiento es una muestra de generosidad con sus compañeros y rivales, que por eso le tienen tanto respeto.

Tom Boonen es ese ciclista que les cae bien a todos, al que todos admiran y que con todos se comporta bien. Es el único ciclista al que, en mis tres años en Quick Step, todos los jóvenes que hemos llevado a concentraciones, tests, e incluso los que se han convertido en stagiares… el 100% ha querido una foto con él. Las generaciones que comparten pelotón con él lo respetan, y los más jóvenes lo admiran.

Cuando hablamos de que es un mito y una leyenda no es sólo por su palmarés –que también-, sino por ese comportamiento que tiene y la generosidad que da a sus compañeros. Hace unos días tuve la suerte de estar en su última Roubaix y, cuando subió al autobús, en vez de pensar en sí mismo el primer comentario que hizo fue preguntar a ver si Stybar estaba contento. Y lo dijo de forma sincera, preocupándose por él como compañero suyo. En ningún momento priorizó su figura personal, y eso que era su última carrera.

La gente estaba allí por él, el autobús estaba repleto por él y los periodistas que había en el autobús estaban exclusivamente por él. Pero en ningún momento se mostró arrogante o egoísta, eso le hace ser mejor persona y aumenta su leyenda. Sólo puedo decir que todos los corredores y técnicos que han pasado por el equipo lo admiran y respetan, porque se lo ha ganado a pulso. Es uno de esos casos en los que la persona es aún más grande que el ciclista.

Con el palmarés que tiene, su comportamiento es una muestra de generosidad con sus compañeros y rivales, que por eso le tienen tanto respeto. Evidentemente, se nos marcha en el mejor momento: cuando puede seguir siendo como es él en carrera. Para mí es uno de los corredores a los que más he admirado. Un ejemplo de personalidad en la carretera, y de persona fuera de ella. Gracias, Tom. Por todo.

Fotografía: www.bettiniphoto.net

Joxean Fernández Matxin